A veces, una noticia es el embrión de una novela. A veces, un teletipo lleva en el interior de su prosa informativa el germen de una historia que podría llenar trescientas o cuatrocientas páginas de un relato que sirviera para mostrarnos la realidad de una época. Un señorito dejó embarazada a una de las criadas que servían la casa. O la dejó en estado, como dice...
Suscribete para leer la noticia completa:

