Caracoleando por la ciudad de la guasa. Así podría titularse el libro que describiera esta época de Sevilla. Si hace casi cien años el inquieto Izquierdo divagaba por la ciudad de la gracia, ahora nos conformamos con el caracoleo, con esa suerte de espiral que sirve para dar vueltas y más vueltas sin salir nunca de la cáscara del gasterópodo.
El caracol es gasterópodo...
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