EL Toreo no es un sólo una de las Bellas Artes: es también una filosofía. Ser torero no es una profesión: es un modo de entender la vida. Y querer ser torero, un conservatorio de buenas maneras, de modales, de respeto por los mayores; hasta de elegancia y de todo un código de principios que en otros ámbitos de nuestra sociedad se han perdido. ¿Usted ha visto...
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