NIÑO Robles: la tiza que vas a tener que coger hoy para anotar sobre el manchado mostrador las supremas contradicciones de los duales de Sevilla debe ser la de Blanco Cerrillo de José de Velilla esquina a la calle que se llama Velázquez, pero que le decimos Tetuán. Y ya que hablamos de Blanco Cerrillo y de su supremo y aromático adobo, a los agnósticos hispalenses...
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