VENDRÁ como vinieron los viejos años idos, con fiesta de petardos, campanadas y uvas, confites, matasuegras, burbujas y deseos, abrazos por inercia, risotadas y cantos, sin que sepamos bien por qué tanto ruido, si el tiempo es tierra campa sin una mala linde, sin una mala valla, sin que sea necesario que los agrimensores se acerquen con su ciencia a meter en...
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