LOS jóvenes de mi adolescencia alta, que imaginaban una moto en su bicicleta, se dejaron el pelo largo hasta acercarse al perfil de Los Beatles, Los Brincos o solistas y aun otros grupos musicales de entonces. Los mayores no se explicaban cómo los muchachos podían despreciar a Pepe Blanco y aferrarse a canciones en inglés que nadie entendía. Con los pelos, los...
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