FRENTE a cada Jihadi John hay millones de anónimos llenos de luz. Jake Bailey tiene 18 años y había sido elegido para pronunciar el discurso de graduación en un colegio de élite de Nueva Zelanda, el Christchurch Boys. Fundado en 1881, el centro es una fértil cantera tanto de primeros ministros como de cachimanes que se parten la cara al rugby con los All Blacks,...
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