TIRE usted por donde tire, si busca un color para los triunfos futbolísticos en Europa, le sale blanco. O blanco sevillista o blanco madridista; o, si lo prefiere, blanco palangana o blanco merengue. En Europa, los culés, de culo. Y para mayor pena de algunos, han tenido que abrazar la Copa del Rey mirando hacia otro lado, tratando de engañarse, sin querer decir...
Suscribete para leer la noticia completa:

