FUE hace más de treinta años, un día de Reyes, recordé y escribí un poemilla de un libro sin terminar que perdí no sé en qué mudanza, cuando los archivos eran los cajones. Recuerdo versos sueltos, del patio terrizo de la casa natal: «Caja de luz sin tapadera, / molde de mi infancia…», y el de mi caballo, que cuando lo quise con crin, pasó lo que pasó: «…A mi...
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