ESTÁBAMOS tres o cuatro amigos tomando una copa en no recuerdo qué bar muy concurrido. Por lo que supe más tarde, en tu casa habías dicho que ibas al centro a comprar chacina para las Pascuas, y como tardabas, que más que hora de almuerzo era ya de merienda, tu mujer se preocupó y te llamó al móvil. Tapando un poco el micrófono del teléfono, te oí decir «…Es...
Suscribete para leer la noticia completa:

