EN noviembre de 1992, el filósofo griego (nacionalizado francés) Cornelius Castoriadis avanzaba un pronóstico preocupante acerca de una masiva migración hacia Europa occidental que por entonces apenas comenzaba a hacerse sentir. Aludía, en primer lugar, a las pateras que arribaban a las costas andaluzas, observando que sus ocupantes no eran marroquíes, o no sólo...
Suscribete para leer la noticia completa:

