EN Oviedo, el admirado Oviedo de mi querido doctor don Luis Fernández Vega; en esa ciudad de la que te enamoras por su viejo sabor provinciano que con tanto orgullo conserva. Y en ese teatro Campoamor que para algún boletín horario de RNE, más progre que la leche que mamó Millán Astray que fundó la emisora en Salamanca en plena guerra, es el «teatro Clara Campoamor»...
Suscribete para leer la noticia completa:

