HAN tenido que venir los conservadores europeos para que Rajoy escuche piropos que jamás ha cosechado en España. El grito de «¡Viva Mariano!», proferido por su colega irlandés, no lo ha oído el presidente español ni cuando avanzaba imparable a recoger el poder entre los escombros de Zapatero. Nuestro primer ministro es un político que puede merecer confianza...
Suscribete para leer la noticia completa:

