SÓLO dos personas, entre las miles que han saludado a Felipe VI, asieron su codo mientras estrechaban las manos: Albert Rivera y Artur Mas. El gesto fue una creación de Don Juan Carlos, campechano por naturaleza, destinado a aquellos por los que sentía un especial afecto y agradecimiento. Felipe VI lo ha heredado aunque, circunspecto como es, lo prodiga mucho...
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