No sé qué tipo de serrín puede tener en la cabeza un radical para ponerse en mitad de una manifestación pacifista, inmolarse y matar a 95 personas, dejando, además, una coletilla de otras 258 personas malheridas.
Dos espantosas explosiones han dejado sordos, mudos, maltrechos o muertos a muchos turcos que pedían el fin de la violencia entre los rebeldes kurdos...
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