Hemos cerrado la puerta casi pidiendo perdón
LA muerte del Infante Don Carlos nos ha puesto, una vez más, ante algunas de las contradicciones en las que se ha situado nuestra Familia Real. Desde que falleció el lunes en su finca de La Toledana hasta la entrega de su cuerpo a la comunidad de agustinos del Real Monasterio de El Escorial, la sensación que se transmitía...
Suscribete para leer la noticia completa:

