Europa vuelve a sentirse tentada por los nacionalismos, como si hubiera perdido la razón y la memoria
RECUERDO que cuando, en 1957, llegué a Alemania, una de las cosas que más me sorprendieron fue que «nacionalismo» fuese una palabra infame, nefanda, obscena, excluida del lenguaje corriente. Luego me di cuenta de que era una de las facetas del Entnazifizierung,...
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