Si en el Congreso de los Diputados hubiera paladar, que me parece que no lo hay, y hubiera amor por las tradiciones de España, que creo que tampoco, alguien habría sacado una vieja canción castellana de quintos y de soldados que vuelven de servir al Rey con el canuto de la licencia absoluta de su coronel. Que tiene que haberla, y que ahora se la canto a un diputado...
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