No es que García-Margallo se haya pegado un tiro en el pie, es que se lo ha dado en el tobillo
MARIANO Rajoy gusta utilizar el adjetivo «disparate» para definir algunos de los sin sentidos que abundan en la política española. Lástima que no haya recurrido a ese término para definir la iniciativa de su ministro de Asuntos Exteriores de acudir a Barcelona a debatir...
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