En 1982, ET aterrizó en casa del niño Elliot, en California. Si el joven alienígena retornase podría caer en otro confín. Esta vez su nave se escoña en el monte del Tossal de la Baltasana, en la sierra de Prades. Chamuscado, logra llegar a Tarragona y se oculta en casa de una familia de clase media. En su escondrijo, ET lee la prensa, escucha a Herrera y sigue...
Suscribete para leer la noticia completa:

