Alexis Tsipras ganó en enero unas elecciones prometiendo a los griegos acabar con los ajustes, las privatizaciones y la Troika. Ahora intenta ganar otras pidiéndoles que endosen todo ello. Lo más curioso es que sigue siendo el político más popular de Grecia. Como los griegos no son tontos, sino más bien lo contrario, la única explicación es que existe una complicidad...
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