Que a estos chicos se les inoculen lemas yihadistas que incitan al odio no parece tener nada de malo
Para mi generación, la de los que frisamos los 50, un campamento de verano era una actividad que tenía lugar en estos días de julio y agosto y que sucedía al aire libre. Con frecuencia se dormía en tiendas de campaña, cerca de un río o, como en el que yo conocí,...
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