WALT Disney fue un ser lleno de buena intención que nunca se dio cuenta del daño que iba a hacer a nuestra civilización humanizando los animales y dándoles la palabra. Primero fue «Dumbo», en 1941, y después «Bambi», en 1942. Y con esa cuña tan bien clavada por el genio Walt, sus herederos han seguido finiquitando el sentido común hasta nuestros días, en que...
Suscribete para leer la noticia completa:

