El lodazal de la trama Púnica, toda esa mangancia desvergonzada, chuleta y arrabalera que ha ido contando ABC acorde a su compromiso con la verdad, casi convierte las comedietas de Torrente en un tratado de ética. Es triste que luminarias como Aguirre, que ven crecer la hierba e imparten doctrina urbi et orbe, no se percatasen de que algo olía a podrido en Dinamarca....
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