ES como si estuviera oyendo al Apóstol Santiago cuando ayer, en su fiesta, le hicieron la ofrenda nacional y le pegaron el tradicional abrazo. Lo estoy oyendo con su inconfundible acento gallego, porque seguro que le encantaba el lacón con grelos:
–Menos pegarme abrazos y menos ofrendas, y más defender a España es lo que hace falta aquí. Porque en mis tiempos...
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