La mayoría de los navarros se sienten precisamente eso: navarros
CON los sanfermines ocurre como con la vieja mili: quien pasó por allí disfruta contando anécdotas en plan abuelo Cebolleta, pero es un microcosmos paralelo, que no acaba de entenderse sin vivirlo. Merced a un arriesgado rapto de tolerancia de mis padres, tenía 18 años la primera vez que aterricé...
Suscribete para leer la noticia completa:

