«He decidido declararme en Grecia: no devolver un euro a nadie»
LO vio venir a lo lejos, y como no quería no sólo que lo viera, sino ni cruzarse con él, se cambió de acera. Con la mala fortuna, ay, que el tío también lo hizo y le ocurrió exactamente igual a que a la Niña de Puerta Oscura en la memorable canción de Rafael de León: «Se dio de cara con él». Fue él...
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