LA crisis griega empieza a parecer el cuento que nunca se acaba, vamos a contar mentiras y la carabina de Ambrosio juntos. Tan pronto la da por finiquitada como se abre un nuevo capítulo de ella. Ni en Atenas ni en Bruselas hay quien nos pueda decir dónde estamos ni en qué acabará. Más que hombres y mujeres hechos y derechos, parecen estar debatiendo chiquillos....
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