LAS vidas de santos están llenas de historias ejemplares de renuncia. Hombres rectos, que resistieron con tesón inhumano toda suerte de tentaciones materiales y hasta sobrenaturales. El siglo IV fue especialmente pródigo en varones de una integridad heroica. Simón el Estilita es carne de leyenda, pues para abstraerse de la llamada del mal no se le ocurrió nada...
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