LA película «Enemigo a las puertas», que retrata con maestría los días más duros del sitio de Stalingrado a cargo de las tropas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial, contiene una escena cuyo visionado recomiendo vivamente a los recién elegidos recambios del «aparato» popular. Es aquella en la que Kruschev, nombrado por el mismísimo Stalin para asegurar...
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