LOS dos eran militares e isleños, uno de Córcega y el otro de Irlanda. Ahí se acaban las similitudes. Napoleone di Buonaparte, luego emperador autoproclamado, y Arthur Wellesley, elevado a duque de Wellington por sus servicios, nacieron solo con tres meses y quince días de diferencia, en 1769. Napoleón era un fenómeno que rompió el molde, un cerebro desbordante...
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