La relación de crímenes de guerra cometidos por el Estado Islámico no deja de aumentar. El secuestro de cuatrocientos menores, destinados a los campos de entrenamiento y sometimiento de las alimañas de la yihad, refleja la barbarie de quienes son capaces de fabricar bombas humanas con la carne más débil y vulnerable del mundo. En el suyo, incluso los niños son...
Suscribete para leer la noticia completa:

