HAY una condición esencial para que el PP pueda aspirar siquiera a ganar las elecciones generales, y consiste en que deje de verse envuelto en casos de corrupción. Premisa difícil por dos razones: la primera porque lo hecho, hecho está y hecho queda, y la segunda porque la pérdida de poder autonómico y local va a dejar en manos de sus adversarios la posibilidad...
Suscribete para leer la noticia completa:

