Mi deseo no es crear más polémica de la que se está dando con el caso de sor Lucía Caram y sor Teresa Forcades, sino más bien mostrar una opinión personal y conjunta de amigos y familiares sobre este asunto. La discordia procede de la actividad política que ejercen estas dos monjas de clausura, consagradas. Ambas alegan que su vida consagrada no corre peligro...
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