No nombrar a Rajoy en sus mítines no está a la altura de Aznar
RARO, extrañísimo, que quien ha sido jefe no raje de la persona que lo ha sucedido. Para alcanzar un cargo relevante hay que poseer una confianza notable en las propias cualidades, un cierto egotismo, que puede ser contenido o empalagoso, como los recitales de yoyoísmo de Iglesias y Rivera. Quien se...
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