SE ha equivocado Albert Rivera vinculando regeneración democrática con personas nacidas después de la Transición. Y no sólo por haber ofendido gratuitamente a veinte millones de votantes no incluidos en esa categoría, como se han apresurado a recordarle todos los adversarios que se sienten amenazados por el auge de sus siglas, desde la derecha del PP a la ultraizquierda...
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