TUVE la tentación de titular este artículo «Claro que No Podemos», obvio juego de palabras con el «Claro que Podemos» publicado por Monedero y Jesús Montero en El País en octubre del año pasado, en el momento álgido del nuevo partido político. Demasiado fácil a pesar de que, en efecto, el Podemos de aquel artículo se diluye entre la dimisión de uno de sus fundadores,...
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