SI está leyendo este periódico y no ha comprado la película que hoy ofrece, vuelva al quiosco y arréglelo. «Gran Torino» es la parábola moral de un veterano de guerra jubilado y viudo, gruñón y algo xenófobo, que se dignifica en un gesto final conmovedor. Supone el maravilloso testamento sentimental de Clint Eastwood, que la rodó con 78 años.
Clint, con unos imponentes...
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