UN hilo inaprensible separa la moda del olvido. Sucede en todos los órdenes. A veces incluso lo sufren los mejores. Bob Dylan es uno de los mayores artistas del siglo XX. Pero en los ochenta el público le dio la espalda, lo arrumbó como si fuese la sombra desechable de su propio mito (luego el abuelo se vengó con una espectacular reinvención crepuscular, pero...
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