López Aguilar alumbró ese infierno. Que ahora lo abrasa
«UN juez no hace justicia. Aplica ley. Así lo hago. Y condeno a acusados que sé inocentes. Porque la ley me obliga a ello». Las palabras de un amigo magistrado vuelven a mi memoria. Acababa él de pedir el traslado del juzgado de familia en el cual gozaba de reputación sólida. La entonces reciente ley de violencia...
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