Ir en visita de trabajo y marchar después a unirse al pueblo es algo que nadie puede negar al Rey
CÓMO no entender el nerviosismo generado por su sectarismo. Ven las calles y plazas de España atestadas de propios y extraños siguiendo los pasos de Semana Santa y se ponen inquietos. Casi histéricos. Y como estos intolerantes saben que no es buena idea arremeter...
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