Si de algo han servido las elecciones andaluzas es para confirmar una imagen triunfante de Susana Díaz, quien parece haber querido, sobre cualquier otra cosa, ver reflejada esa imagen en el cristal de las urnas. Pero todo hay que decirlo: un cristal recubierto con el azogue lento de décadas socialistas, y convertido, así, en puro espejo. Fiel, servicial, ferviente,...
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