Ya Joaquín Costa hablaba hace más de cien años de que había que «hacer del jornalero un hombre», un hombre autosuficiente y libre, pero los andaluces sólo han conseguido hacer del jornalero un hombre subvencionado, dependiente del poder político socialista.
Andalucía, laboratorio incierto de pactos postelectorales que marcarán tendencias de cara a otros comicios...
Suscribete para leer la noticia completa:

