Dos modistos valientes han dicho lo que pensábamos en silencio
SUPONGO que casi todos hemos visto algo parecido en nuestros días de colegio. En clase siempre había dos o tres chicos distintos, con gustos paralelos a la testosterona futbolera imperante. Apenas habíamos arribado a la pubertad y de un modo otro, sin explicitarlo, todos éramos conscientes, profesores...
Suscribete para leer la noticia completa:

