MELILLA. Sábado, 19.30. A la puesta de sol el paseo marítimo está concurrido. Esta zona de la ciudad está habitada muy mayoritariamente por cristianos, pero el paisanaje al borde de la playa, a esta hora del fin de semana, es otro. El paseante escucha el estruendo de coches de lujo y gran cilindrada, que pasan conducidos por personas con aspecto racial árabe,...
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