Con todo, parece que al final ni Carmona ni Gabilondo van a ganar las elecciones
A Rajoy no le va el fútbol de ataque. Lo suyo es más bien el autobús del viejo Maguregui: los once bajo de la portería y a asegurar el empate. Luego, si se marca un golete de chiripa, miel sobre hojuelas. Si le gustase el fútbol ofensivo habría explorado otras soluciones. Por ejemplo,...
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