LOS errores iraníes de la política exterior estadounidense se iniciaron con Jimmy Carter. Cuando, frente a un tirano odioso, el Shah Pahlevi, la Casa Blanca optó por favorecer una oleada islamista, cuya dimensión no se supo calibrar y que iba a abrir el horizonte de la guerra religiosa que no ha parado de incendiar el mundo, desde aquel año 1979 en que el ayatolá...
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