Hace unos años a alguna mente iluminada del Gobierno catalán se le ocurrió construir una autopista con peaje en la sombra para satisfacer el «enorme» flujo circulatorio entre las localidades de Centelles y Ripoll, en la Cataluña interior. Con el paso de los años, la obra ha demostrado su completa falta de rentabilidad y la broma va a acabar costándonos a los...
Suscribete para leer la noticia completa:

