A la espera de la gran regresión caribeña en puertas, mejor no hacer demasiada sangre con Sánchez
EN vísperas de los armisticios, las batallas se vuelven muy crueles. Es la lógica de la guerra: antes de que el alto el fuego cristalice las líneas del frente, se requiere arañar hasta el último milímetro de suelo al adversario. Después, todo será irreversible. Es...
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