Rajoy tenía razón, pero Sánchez fue un actor más vivaz y lo descolocó
UN debate parlamentario no es una oposición. Para aprobar no basta con exponer una sucesión de datos ciertos. Para triunfar a lo grande en las citas estelares del hemiciclo toca aportar algo más: capacidad de convicción, reflejos de matador en las réplicas y un cierto aliento emotivo, casi ...
Suscribete para leer la noticia completa:

